lunes, septiembre 22, 2008

Viva México


La historia de México se puede resumir fácilmente: éramos una raza pura, con la conquista dejamos de serlo y con la independencia nos regresó la castidad racial. Así de fácil. El presidente –constitucional y/o el legítimo- da su alarido y miles de mexicanos y mexicanas chiquillos y no tanto, le hacen eco, recordando a héroes cuyas biografías nos hicieron repetir de memoria en la primaria pero que en la actualidad ni siquiera podemos distinguir si pertenecieron a la Independencia o a la Revolución.

En el Zócalo donde unas semanas antes se encendían veladoras como símbolo de esperanza y protesta en contra de las inseguras tienieblas en las que vivimos, ahora llueven huevos rellenos de confeti y hieden las gargantas aguardientosas o garnachosas, celebrando el ser mexicano, que dicho sea de paso, es un concepto que nunca llegó a cuajar.

No quiero dar una cátedra de historia de México, que por cierto es bastante dilatada y matizada, sólo deseo señalar que la independencia que muchos mexicanos celebran (me excluyo porque soy mexicano pero no la celebro), ni siquiera la hicieron los indígenas subyugados del México Bárbaro de aquellas épocas, sino los gachupines discriminados por no ser de aquí ni ser de allá, o sea el equivalente de lo que hoy son los chicanos (quienes quizá lideren la independencia de Texas y anexos para que, en unos años, también nos adjudiquemos ese triunfo y gritemos ¡Viva Robert Rodríguez!).

In-de-pen-den-cia. Según Wikipedia es “la situación de un país que no está sometido a la autoridad de otro”. No abundaré en el tema, pero creo que queda claro que en esta época, donde todo está interconectado, desde las computadoras hasta la economía (para México léase remesas y petróleo), no podemos hablar de un país independiente.

¿Soberano? Dicho concepto pomposo, se refiere al “ejercicio del poder que reside en el pueblo y que se ejerce a través de los poderes públicos de acuerdo con su propia voluntad y sin la influencia de elementos extraños”. O sea que la muchedumbre, los ciudadanos comunes y corrientes –quizá los corrientes no tanto-, son los jefes de sus empleados asignados en alguno de los tres poderes y no me refiero al padre, el hijo ni el espíritu santo, sino al ejecutivo, legislativo y judicial.

Antes me tranquilizaba vivir en un país puberto –o en vías de desarrollo- porque pasábamos desapercibidos para todo, lo mismo para las inversiones que para los actos terrosistas, lamentablemente ya no. Lo sucedido en Morelia no tiene perdón ni justificación. El gobierno debe de actuar para resolver las causas de estos actos antisociales y no sólo atrapar chivos expiatorios para apaciguar momentáneamente las consecuencias.

Qué Viva México, eso es lo que quiero, no que muera lentamente como hasta la fecha ha ido sucediendo.

lunes, septiembre 08, 2008

Booblicidad

Las empresas invierten (eufemismo para dejar de lado la culpabilidad que provoca el verbo gastar) cifras cada vez mayores en publicidad y ésta es cada vez menos efectiva, pues conforme nacen nuevas tecnologías mueren viejas formas de hacer publicidad.

Ante este panorama depresivo, mi mente creativa ha parido una nueva idea: la Booblicidad.

Paradójicamente he encontrado en la tecnología más antigua (el cuerpo humano) un medio innovador para vender productos y, literalmente, seducir al cliente (o a alguna clienta lesbiana también).

La Booblicidad capitaliza las mentes enfermas de los perros callejeros (eufemismo para caballeros indecentes) y saca provecho de las miradas lascivas que anteriormente sólo contemplaban la orografía femenina sin mayor recompensa que el ejercicio de la líbido y el desagradable hilito de baba, convirtiendo una falta de respeto en una probabilidad más de compra o por lo menos en branding.

Las medidas del espacio ya están estandarizadas y se adaptan al producto que se quiera Booblicitar: 32A para cuadernos, DVDs y CDs; 34B para hamburguesas, algunas variantes de pan y piezas de pollo por separado (como la pechuga), así como frutas medianas como la naranja o las manzanas, pues para anunciar melones o sandías es más recomendable el espacio 36C, el cual también es ideal para productos deportivos como balones de futbol y basquetbol y en algunos casos en los que la gravedad ha hecho un buen trabajo, se pueden anunciar balones de americano. Cabe destacar que para anuncios espectaculares hay adecuaciones artificiales en versiones 36D y escalas mayores.

Otra ventaja de la Booblicidad es su impacto social. Las discusiones provocadas por aquellos novios o maridos que son sorprendidos contemplando  “a la vieja esa” serán parte de la historia, pues con la Booblicidad no están pecando, simplemente están viendo otra mercancía, analizándola y sopesando sus ventajas para probablemente consumirla en el futuro.

Es necesario mencionar que a Booblicidad también tiene sus variantes, pues puede ir directamente sobre el lienzo natural o sobre un forro intercambiable. Ambas versiones tienen ventajas y desventajas, entre ellas la textura, las alteraciones por la temperatura, la estabilidad frente a movimientos bruscos o las alteraciones de color provocadas por la luz solar.

Desgraciadamente la Booblicidad no es un medio interactivo, por lo menos no en espacios abiertos al público en general (la calle pues). Sin embargo,  hay espacios en los que la interactividad puede darse a partir de un costo de afiliación: retomando la filosofía tan exitosa del museo del infante (no de Pedro): Toca, Juega y …compra.

Nota: La Booblicidad es un neologismo de mi invención, si no me crees ve con papá Google y pregúntale. Derechos Reservados (y en venta o renta).

sábado, septiembre 06, 2008

AMERO: las dos caras de la moneda

Sin duda la tecnología nos ha traído muchos beneficios. El ejemplo más obvio (después de Internet y sus inabarcables maravillas) es el celular, pues nos permite comunicarnos desde cualquier lugar en cualquier momento, contribuyendo al desarrollo de la ‘sociedad del ahora’, donde el ‘aquí’ ya no es importante, pues este tipo de tecnologías nos acercan cada vez más a la ubicuidad.

En la ‘sociedad del ahora’, la barrera de la distancia ya no es pretexto. Como diría el filosofo, “no soy de aquí no soy de allá”. Pero ¿qué pasa cuando nos atascamos de tecnología y no percibimos la empachada que podemos sufrir?

Cada que una nueva tecnología es adoptada por la sociedad todo el entorno cambia. El automóvil trajo consigo carreteras, choferes, una economía basada en el petróleo y por supuesto, un planeta cada vez más caliente. La computadora ha cambiado la forma de comunicarse, de conseguir información (ya sea para secuestrar o sólo para ligar), ha generado nuevas formas de comercio y toda una nueva economía basada en el manejo de información entre muchas otras cosas.

Así, el desarrollo de la tecnología ha transformado la economía, la política, la cultura y la sociedad a través del tiempo, provocando cambios radicales como las regiones. La Unión Europea es el ejemplo más claro de ello, pues han borrado las fronteras (físicas e imaginarias) y han creado el Euro, su propia moneda, que por cierto, es cada vez más valioso que el otrora todopoderoso dólar (in god we trust?)

Mientras los europeos se encaminan cada vez más a ser un enorme país con distintas etnias (antes nacionalidades), nosotros repudiamos a las empresas de otros países y nuestros vecinos nos construyen una bardota (que no tardaremos en brincar cual atletas olímpicos). Pero, ante la crisis que vivimos, probablemente esto no tarde en quedar atrás.

El Amero , una moneda común para Estados Unidos de Norteamérica, Estados Unidos Mexicanos (o sea México) y Canadá podría ser la solución, o quizá la peor maldición. El siguiente video te ilustrará, pero, como todo en Internet, tómalo con reservas, pues probablemente sea de alguien como Mandoki, que elabora documentales al servicio de los emancipadores sociales.

Prometo investigar más acerca de esto, pero mientras, éntrale.


lunes, septiembre 01, 2008

¿Puedes hacer palomitas con tu iPhone?

Nokia presentó Morph, un gadget que aunque tampoco puede hacer palomitas, sí detecta toxinas en los alimentos y cambia de color, además te ahorrará la preocupación por las baterías, pues se carga con la luz del sol (Góticos, absténganse).
Si quieres uno tendrás que esperar 10 años, pues Nokia no lo producirá masivamente aún. Sin embargo, la empresa finlandesa anunció que sí comenzará a diseñar dispositivos con nanotecnología (No, no como el iPod nano).
Gracias a las nanopartículas Morph podrá cambiar de forma y color para usarlo como pulsera, micropantalla o acordeón para exámenes, pues tendrás la ventaja de que tu profesor seguramente no conocerá el potencial de este aparatejo.
Para que te ilustres, ve este video auspiciado por 'llutuf'